Author: Marta Álvarez Martín
•23:02

Hace frío joder. Un frío que se mete por dentro de mi persona y me trastorna. Aquí, sin luz ni aire, sin inspiración, que estará en su casa con las estufa puesta. Encima llueve y llueve, y vuelve a llover, como los peces de aquel río, sí sí, de aquella canción que hablaba de aquel tipo que nació en un establo, que en aquel entonces debían de llamarse portales a los establos, igual que hoy algunos llaman casapuerta a los portales. El caso es que llueve, no en mi habitación claustrofóbica, pero sí fuera, y yo me noto mojada. Pero no mojada en plan estoy cachonda, no no, (jajajajaja), es en plan no me puedo acostar con el pelo mojado, pásame la toalla ya que me muero de frío, no tengo ganas de secarme el pelo pero puedo resfriarme, o, mejor, niña por dios, que te vas a poner mala, ponte ahora mismo las zapatillas, y, ¿cómo sales así a la calle? Llévate el abrigo y dale un paseito (porque luego no te lo pones, y cuando te hace falta no te lo has llevado). Además creo que este año, por primera vez en nuestra historia, la Navidad y el invierno y todo ese rollo de la nieve y los guantes y las bufandas y las caras felices cuando te tiran una puta bola de nieve y te da en toda la cara se ha adelantado incluso al El Corte Inglés. Mañana me paso y miro el escaparate, a ver que ropa llevan las maniquíes, nadie quiera que se resfríen ellos también, o que se yo, y nos quedemos sin Navidad este año, que con la crisis creo que también por primera vez vamos a adelgazar en vez de engordar, nada de marisco ni cosas caras, que va que va, a lo baratito, y turrón solo para los invitados. Y niña deja de comer porquerías que luego no cenas. Ya, pero es que me gustan más las porquerías que la cena. Aunque cenar, se cena más a gusto sentadita en la mesa con la estufa en las piernas, consumiendo energía a tope para acelerar el cambio climático, que si nos vamos al carajo cuanto antes mejor, que ya está bien de tanta humanidad apestosa y tanta leche por dios, que venga una especie digna de este planeta que nos suplante de una vez por todas. Una especie que resista al frío, que venga con calefacción incorporada (y con aire acondicionado para el verano), o que se queden los robots y nos invadan o venga un millón de alienígenas. Ellos no tendrán ni Navidad ni Corte Inglés, pero bueno, tampoco creo que lo necesiten. Estarán todo el día, que se yo, fabricando cosas raras o dándole de comer a las flores. Así que vamos a derrochar energía ya mismo. Que con suerte, mañana viene una helada polar para congelar nuestros corazones. Ah bueno no, eso no, eso creo que ya lo teníamos congelado desde hace mucho tiempo…


Author: Marta Álvarez Martín
•17:15

Releyendo las hojas de mi agenda 2006-08, me encontré con un texto que hoy se me hace muy presente, muy actual. Sin fechar, escrito entre marzo y abril de este año 2008. Y he aquí mi homenaje, del manuscrito a su digitalización. Que se note que es verdad todo eso que nos enseñan en Tecnología de la Información, Diagramación e Historia.

Diosa del Olimpo

Sólo soy artista cuando me aburro, escritora cuando sufro, amiga cuando me siento sola, buena cuando se portan bien conmigo. Soy fácil, rápida, fugaz, como el todo y la nada (la vida y la muerte), una Diosa perfecta del Olimpo. Pero a veces deseo ser humana, una humana perfecta, artista, cantante, poeta, feliz, orgullosa, sí, orgullosa (esa palabra que tan poco me gusta). Vendería mi eterna vida por esa mortal, tan breve y tan intensa. Porque desde mi monte... todo se ve muy pequeño.
Author: Marta Álvarez Martín
•3:45

La mente es perversa y a veces es difícil controlarla. Es como la realidad, pues en su interior más profundo sabe que todo es caos pero lucha desesperadamente por encontrar un orden. Sin saber que el orden y el caos es lo mismo. Sin saberlo, es difícil controlar la mente. Es fácil gritar a alguien cuando ese alguien te grita a ti, lo difícil es mantenerse callado. Y es fácil callar cuando todos lo hacen, lo difícil es hablar cuando todos son sordos. Así, para la mente es más fácil intentar encontrar un orden dentro del caos, crear opuestos por todas partes, es más fácil eso que aceptar que blanco y negro, el color y su ausencia, son lo mismo. También vemos el negro. Lo visible y lo invisible también son lo mismo. Los dos son existencia. La existencia y la inexistencia también son lo mismo. Pues los dos son imaginables. Lo imaginable y lo inimaginable son lo mismo. Los dos son hipótesis. Pero llegaríamos a una secuencia infinita, que trascendería el espacio y el tiempo. Y la mente todo lo enmarca en el espacio y el tiempo. Y es difícil controlar la mente, sobretodo cuando no quieres aceptar sus limitaciones. Ese deseo por saber más y más, por llegar a esa supuesta verdad que sabemos que es mentira pero que nos mata, nos vuelve locos, deseosos de ver más allá de lo que ven nuestros ojos, de salir de ese espacio-tiempo en el que nuestra mente nos tiene encerrados. Es difícil dejar de comer cuando ya se ha probado la manzana.
¿Cómo se puede teorizar sobre el caos?
Author: Marta Álvarez Martín
•5:12

El aire ahora está tranquilo, mi respiración calmada. Y de mis ojos, aun enrojecidos, no quieren brotar más lágrimas. Cuando los cierro, recuerdo el viento irlandés azotando mi cara, los 214 metros de altura ante mis ojos, las alas del pájaro que juega con el aire y danza el baile de la libertad. Ese deseo de salir volando. Veo esas caras sonrientes y esos pelos rebeldes que revolotean al son de la canción que emana un arpa. El olor del paraíso. Pero cuando los vuelvo a abrir solo puedo resignarme a la melancolía. Y es que mis manos quieren seguir buscando tréboles de 4 hojas en el césped. Ahora se sienten muy vacías, muy solas. Ahora solo pueden escribir en un teclado los restos del ayer más afortunado. Pero sin derramar lágrima, sin lamentarse. Porque poco a poco esa indiferencia abrumadora, esa desesperanza ruin va ganando terreno a los sueños y a las aspiraciones que en un pasado eran las dueñas de mi reino. Ahora camino sin mirar por donde ando, sin contemplar los paisajes. Ahora recorro las calles con prisa. Porque aquí el viento me cabrea, las alturas me marean, los pájaros se cagan en las aceras, y todo el mundo está de mal humor. Porque aquí los tréboles de 4 hojas no existen, y mis ojos enrojecidos, por más que se esfuerzan, no consiguen encontrarlos en medio de tanta necedad.
Author: Marta Álvarez Martín
•19:04


Los domingos me suelo pasar tooodo el día vagueando, tirada en la cama, con dolor de barriga y resaca. Es ya una costumbre, un ritual. Un domingo sin resaca no es un domingo.
Pero hoy me desperté sin ganas. Se estaba muy bien soñando. ¡Marta, las tres, a comer! ¡Arroz con curry y chipirones! Menos mal que está buena la comida. Anoche no pensaba quedarme dormida, eran las cuatro y estaba dando vueltas en la cama, pero últimamente no me apetece ni leer, ni escribir… no encuentro las ganas por ningún lado. Me quedé dormida por rutina, por cansancio.
Después de comer a la cama. Pero el dolor de barriga nada tenía que ver con la resaca. ¿Por qué no bebí anoche? El dolor de barriga es ese típico que te entra cuando quieres cerrar tu corazón a cal y canto, porque te estás dando cuenta de que te lo están atacando. Pero siempre se cierra demasiado tarde, cuando la flecha ya está clavada y el corazón sangrando.
No se si sabréis lo que es estar todo un domingo tirada en la cama, sin ganas de levantarte, sin ganas de nada, respirando por inercia. No sé si sabréis lo que es estar así, como todos los domingos, pero sin haber bebido alcohol la noche anterior. Hay que beber siempre los sábados noche…
Author: Marta Álvarez Martín
•7:29

Hace casi un año que no escribo. Casi un año. Es como decir “mira aquí estoy”, aunque no te acuerdes de mi… estoy aquí, al lado tuya. Sé que no me has visto, pero he estado aquí todo el tiempo. Y es que, para qué volver a empezar algo que ya empecé hace tiempo. En la vida se continúa, siempre se continúa. Así que ala: 9 de septiembre de 2008, aquí estamos de nuevo. Con la sonrisa bajo el hombro y la mano cargada de versos estúpidos que ni siquiera riman. 9 de septiembre, vengo a contar mi historia, y la de todos mis hermanos. Vengo a hacer mi acto de presencia en este caos. A continuar la conversación iniciada en tiempos de Platón. Precisamente yo y a ti, 9 de septiembre.

Y hoy no puedo decir nada más. Sería insultante.

Author: Marta Álvarez Martín
•2:41

En la idolatrada cultura norteamericana a la que nos tienen tan acostumbrados los medios de comunicación resuenan con soltura términos como el honor, la valentía, el mérito, el patriotismo, la lucha por la amada patria. No se cual será realmente su amada patria, esa a la que veneran, si se referirán al cacho de tierra que cada día destruyen con gases de efecto invernadero o a los valores que sus políticos defienden, esos valores con los que justifican con convencimiento el acto heroico de sus guerras. A lo que vamos: que a raíz de esta sobrecultura americana (perdón, norteamericana) que acontece en el panorama de los medios surge ahora en España una especie de intento de implantación de dichos valores en nuestra sociedad. Hasta ahí muy bien, si es que la cosa no pasara de ahí; pero pasa. Porque detrás de todo esto están, como no, los políticos. Esos sinvergüenzas que día tras día nos dan más pruebas de la evidencia de que la política española está, real y gravemente, en crisis. Pues no nos quieren solo inculcar esa fuerza de unión que compartimos, para bien o para mal, por cuestiones de cercanía espacio-temporal para cohesionarnos. Sino que lo que pretenden en última instancia es dominarnos, a nosotros también, a través de la política del terror que tanto pavor y tanta efectividad causa en la "tierra de las oportunidades". Pues no nos engañemos, que, hasta hoy, manda por encima de todo el gran "poderoso caballero". Y que no somos tan ilusos ni estamos aún tan desesperados. Que nosotros tenemos ya bien sabido que al amor por la tierra solo se puede llegar mediante el respeto a la misma. Y también sabemos que, desgraciadamente, hoy en día los patrióticos del siglo XXI están, como tantos otros pobres desgraciados, en peligro de extinción.
Author: Marta Álvarez Martín
•21:52

Me hacen gracia muchas de las personas que veo a mi alrededor. Pero mi risa es una risa falsa, que evita al llanto, que mantiene a raya a la desesperación. Cada año la vida te va dando nuevas sorpresas, y más y más sorpresas. El hombre es una gran incógnita.
¿Conocéis a alguien de verdad? Antes de precipitaros a la afirmación, pensar y pensarlo bien, porque la vida da demasiadas vueltas. Mi respuesta no puede ser otra: definitivamente, no. Quizás, hace muchos años, cuando todos éramos inocentes, nos conocíamos bastante bien. Ahora ya apenas nos reconocemos a nosotros mismos. ¿No os ha pasado alguna vez que de repente os dais cuenta de que una persona con la que habéis estado prácticamente toda la vida, alguien que siempre ha estado muy cerca de vosotros, se os presenta de repente como un completo extraño? Supongo que si, que a todos nos pasa, que no es sólo cosa de películas. Es la cruda realidad.
Pero lo que me hace gracia, más allá de todo este asombro al que ya he llegado a medio acostumbrarme (no del todo), es el radicalismo del hombre. Cómo una persona que ha dicho toda su vida sí dice de repente a todo no. Cómo esa persona tan pura y convencida de sus ideales los torna ahora al mejor postor. Y es este el fondo de la cuestión. Nuestra pureza es una utopía, todos nos vendemos (por una cosa u otra), la comodidad prima de la moral siempre. Todos somos esos barrigas llenas del franquismo, todos, incluso tú, incluso yo. Y me hace gracia que quizás sea esto todo lo que podamos saber de verdad de una persona.

Author: Marta Álvarez Martín
•1:55

A veces… no sé si os preguntareis a veces, por la vida misma, por el mundo, por vosotros, por lo demás. ¿Qué será todo esto? ¿Qué será? Tantas vidas y tantos años, tantos libros que he ido leyendo, y parece que esa pregunta está condenada a quedarse en el aire. No sé si a veces dudáis acaso de vuestros actos, o más bien, del por qué de vuestros actos. No sé si dudáis sobre los conceptos con los que se apoyan vuestras creencias, vuestros intentos de respuesta a ese porqué del vivir o morir. A veces… no sé si a veces pensáis que nada tiene sentido y ese sinsentido os agobia, os atormenta tanto que tenéis que callarlo con alguna mentira, con algún cuento. No sé si a veces os cuestionáis ese vivir por inercia, esa lógica absoluta imperante que parece dominar nuestro mundo, ese orden que afirmamos ver en todas partes. Yo, mi humilde persona condenada a su humildad, a veces, sólo a veces y no demasiado (o al menos procuro que no demasiado), dudo de todo lo que creo que sé y me pregunto si acaso sabré algo, por mínimo que sea, de todo este teatro. Y también, claro está, de ese eterno por qué al que está atado con un candado sin llaves el hombre racional.
Author: Marta Álvarez Martín
•15:24

A veces una ya no sabe ni que pensar, ni que creer. En la tele, los periódicos, ahora incluso hasta en la Facultad... (tengo que hablar un día del EEES), en todos esos sitios veo un mundo cada vez más turbio, roto, maltratado, descuartizado en mil pezados. Hasta el punto de que no distingo el amor del odio (¿Hombres que matan a sus parejas sentimentales?), la justicia de la injusticia (¿Asesinos y maltratadores que salen impunes?), el bien social del individual (¿Políticos corruptos que controlan nuestras ciudades o países?), la paz de la guerra (¿Lucha antiterrorista? ¿Guerras por la paz?). Y me dirán que vote a alguien (¿A quién puedo votar?), que ejerza una profesión que me satisfaga (¿Relatar un conflicto tras otro?), que me busque alguien que me quiera (¿Aún existe el amor?), que tenga hijos y los eduque en un ambiente agradable (¿De dónde puedo sacar ese ambiente?), y que muera tranquila, serena, en paz (¿Cómo hacerlo?). A veces una ya no sabe ni que pensar, ni que creer. ¡Maldita puñetera Humanidad que lo deja todo en ruinas (hasta la política, las ideologías, la esperanza...)!