Author: Marta Álvarez Martín
•0:20

Erase una vez la grandiosa historia de la heroica especie humana que logró salir de la barbarie animal y convertirse en genocida sin escrúpulos y en destructora de su propio planeta. Erase una vez una época muy cercana en la que el hombre olvidó todo lo que sabía porque andaba muy ocupado contando billetes. En esta época los medios de comunicación dominaban las informaciones llegadas al resto de los mortales. Pero su ambición no rozaba límites. Erase una vez un día en que la responsabilidad se prostituyó porque quería estar forrada de papeles a la hora de su momificación.

No bastaba con llenarnos la parrilla televisiva de absurdos programas vacios, sin contenido ni fundamento, con mucho guión y pocas palabras. No bastaba con acribillar nuestros aparatos de radio con música repetitiva, monótona, con canciones con letras copiadas unas de otras, con melodías escuchadas hasta la saciedad y ritmos vagos. No bastaba con llenarnos los quioscos con prensa amateur, quisquillosa y chismosa, con más bien poco de rosa y mucho de celosa y mal nacida. No bastaba con emitir informativos con informaciones irrelevantes, cotilleos de poca monta, curiosidades banales y sin transcendencia. No bastaba con hacer gala del circo vergonzoso de la política nacional en la prensa mal considerada seria, periódicos propagandísticos que salen adelante gracias al sudor de estudiantes explotados, que trabajan día tras día "sin ganar un duro" para aprender a resignarse ante la calamidad de los medios de comunicación de nuestros días.

Parece ser que los magnates de los medios de comunicación aún no estaban conformes. Necesitaban alimentar aun más odio, extender más rumores, reírse de los que intentamos que el panorama de los medios sea un lugar más selectivo y más plural. Porque la pluralidad no consiste en crear más periódicos bajo el imperio del mismo grupo mediático, ni en llenar nuestra televisión de canales pertenecientes a 4 míseras cadenas. La pluralidad no es la libertad de ser socialista o de derechas; asqueroso bipartidismo al que nos someten los que manejan el dinero. No. “Señores, la pluralidad ha muerto”. Todos tenemos derecho a la libertad de expresión pero muy pocos pueden conseguir expresarse. ¿Qué ha cambiado entonces?

A la mierda la vida, sólo importa el dinero. Por eso los medios han sembrado el odio en la ciudad en la que duermo. Sevilla, cuidad dicharachera, sonriente y señorial, punto de mira de los medios hace apenas un par de semanas. Una chica de 17 años desaparece, los medios publican la noticia varios días después. La prensa gratuita sevillana ya tiene el trabajo hecho durante 2 meses, ahora los redactores podrán rascarse felizmente la barriga. Ya no importa la crisis, ni Bagdad, ni Obama, ni ZP ni Mariano, ni los “negritos de África”, ni nada ni nadie más. Tampoco importa la subida desorbitada del bonobús en Sevilla, ni los barrios chaboleros de la ciudad, ni las fatales condiciones de vida de los inmigrantes de la Macarena. Porque ha aparecido un presunto culpable: el exnovio de la chica, y unos cuantos chicos que presuntamente colaboraron para encubrir el crimen. Ahora solo importa lucrarse a base de arruinarles la vida a estos chicos. A la mierda la vida, sólo importa el dinero. A la mierda la ley, sembremos la vendetta.

Todos los medios se hacen eco de la noticia. Crean programas especiales en los que solo se habla de ello. Primera plana en los periódicos. Programas de radio con las últimas novedades. Comienzan las barbaridades: manifestaciones por la cadena perpetua, los medios se llenan de informaciones ilegales y falseadas, las redes sociales se llenan de perfiles (creados por quinceañeros en masa) de los presuntos implicados cuya única misión es destrozar la vida a estos chicos. ZP recibe al padre de la chica para mantener sonriente al pueblo. ¿Y nadie dice nada? ¿Qué pasa en nuestro país? ¿Es que ya nos han quitado los ojos, los oídos y nuestra razón y los han sustituido por un televisor, una radio y un periódico? Los medios han cumplido muy bien su misión: han creado en la esfera pública una opinión políticamente correcta sobre el tema. Sería de persona insensible y cruel, sería de defensora de asesinos y no de víctimas, decir lo contrario.

Nadie se atreve a decir que sería inconstitucional e injusto (un acto fuera de la justicia) condenar perpetuamente a un chico por un delito que hasta el momento, según las pruebas, parece ser un asesinato sin premeditación. Nadie parece tener en cuenta la presunción de inocencia del mismo y del resto de los implicados. A nadie le importa que uno de ellos tenga 15 años y sea menor de edad, y que no se haya probado nada contra él. ¿Qué más da la vida? El odio ya está sembrado. El dinero ha llegado a su sitio. La moral y la ética ahora es cosa de libros que descansan en bibliotecas vacías. Incluso a veces la ley también. Zapatero no irá ver a los hijos de las miles de mujeres que durante toda su vida recibieron malos tratos y terminaron apuñaladas en los portales de sus casas por querer hablar cuando “los poderosos” no querían.

Author: Marta Álvarez Martín
•22:04

Post-capitalismo y siglo XXI


Estamos en el año 2009 y ya se vislumbran los cambios necesarios que deberemos afrontar todos (y con más fuerza y más responsabilidad desde el “mundo desarrollado”) en este nuevo siglo XXI. El fin se presenta, cada vez con más fuerza, como una realidad próxima y no como un sueño de verano. El Hombre, la Tierra y la Supervivencia están en crisis. De hecho, se habla de diferentes crisis en estos tiempos que acontecen, de manera especial de dos que, aunque muchos no lo crean, están muy unidas e interrelacionadas. A saber: la crisis ecológica y la crisis económica.

Economía (desarrollo) versus conservación medioambiental. Si los siglos pasados fueron los siglos de la rebelión de las masas, este siglo es el de la “rebelión de la tierra”, la rebelión de nuestro propio ecosistema contra nosotros. ¿Inevitable? Quizás sí, pero quizás podría haber sido menos repentina. ¿Reparable? No nos queda otra que pensar que sí, estamos obligados a ello.

Y si hablamos de crisis, de rebeliones, estas siempre implican CAMBIO. Modificaciones que unos se niegan a aceptar, pero que van tomando e irán tomando necesariamente más fuerza y consistencia. Ya a finales del siglo XX los teóricos nos hablaron de la era post-capitalista y la post-modernidad. Pero haciendo una revisión de los conceptos que fundamentan nuestra sociedad y rigen nuestra organización, mucho me temo que a día de hoy estemos aún en una época de transición (espero que transición avanzada).

Por eso desde mi blog quiero hacer una lista de reivindicaciones, poner en tela de juicio conceptos, fomentar el cambio.


Razones y fundamentos: los que podemos observar día tras día (aunque de manera muy superficial y banal) en los medios. Esas crisis que nos avisan de la insostenibilidad de nuestros modos de vida.


Propuestas conceptuales:


1. Revisión del concepto de “desarrollo”. Si vivimos en un supuesto desarrollo con implicaciones negativas y perjudiciales, y consideramos desarrollo como algo positivo para la integridad de todo el ecosistema, quizás hemos llamado desarrollo a lo que no lo es. Desarrollo no debería ser sobrexplotación, contaminación, consumo excesivo, derroche insostenible.


2. Revisión del concepto de “globalización”. La globalización conceptualmente implica una visión global. Y sería una contrariedad que tener una visión global del mundo nos condujera a aumentar las diferencias dentro del mismo. Lo que me lleva a pensar que: lo que las empresas dicen que es globalización no lo es realmente. Globalización solo implica una visión global de la tierra, consecuencia de la revolución de las comunicaciones (Internet por medio). Pero hay que tener en cuenta que, en primer lugar, que esta visión global es parcial, en tanto que solo la poseen un número (muy minoritario) de la población humana en la Tierra. En segundo lugar, que la globalidad solo se está aplicando a nivel empresarial en el “mundo desarrollado”, que es en realidad el “mundo conectado” (vía Internet). En tercer lugar, que se está limitando a la globalidad empresarial, y no a la globalidad política (las Políticas Internacionales siguen partiendo de la base de obtener beneficios para el propio país, cosa contradictoria por definición). La globalidad política, en cambio, está siendo sustituida por la “ayuda humanitaria”. Cosa mala, pues obligamos a un número considerable de individuos a vivir de la caridad. En vez de ofrecerles oportunidades para el desarrollo propio fomentamos su supervivencia a causa de la beneficencia. Esto deja fuera de lugar a millones de personas, que actualmente se ven obligados a sobrevivir esperando, en lugar de sobrevivir realizando y desarrollando (en el concepto puro de desarrollo). En último lugar, que se tiende a confundir Globalidad con Homogeneidad. Y esto no es así, pues una visión global no tiene por qué implicar (y de hecho no debería implicar) igualdad, sino que debe partir de la diferencia, asumirla y asimilarla.


Cambios necesarios:


1. Modo de organización: modificar el capitalismo. El capitalismo, entendido como se entiende a día de hoy según las políticas mundiales, debe modificarse, pues está comprobado que no lleva a buen puerto. Esta modificación no debe limitarse a unas ayudas a los bancos. No. Y no puede ser así porque un problema no se puede solucionar con otro problema. A saber: dar dinero a los bancos solo prologaría la duración del capitalismo, es aferrarse al problema para prolongarlo pero nos chocamos de nuevo con el problema de la insostenibilidad: no es viable, económica ni materialmente, dar cada “x” tiempo una suma de dinero considerable a los bancos. Es un poco absurdo: el Gobierno quita dinero a los ciudadanos y lo invierte en los Bancos para que estos puedan prestar dinero a estos mismos ciudadanos, precisamente ese dinero que el Gobierno les ha quitado para dárselo a los Bancos. El sistema bancario actual parece absurdo. Y lo más absurdo es que suponga la base de la economía. Esta base debe cambiar. Por ello la solución debe partir desde la raíz del problema.


2. Cambios en los hábitos de consumo. Este problema deriva en realidad del primer punto. La Publicidad, que nació como consecuencia y solución a la saturación de los mercados (mucha oferta y poca demanda), nos creó la necesidad de comprar productos innecesarios, con unos costes ecológicos y medioambientales que solo hoy comenzamos a comprobar con gravedad. De nuevo el mismo asunto: se soluciona el problema con otro problema que solo prolonga la situación actual pero que es insostenible. El problema sigue siendo la saturación de los mercados. Pero la solución podría estar en la creación de nuevos mercados, que no tienen por qué ser ni materiales ni perjudiciales para el ecosistema. El ejemplo más cercano y claro lo tenemos en las energías renovables. Si en el caso anterior la presión la ejercen principalmente las industrias ya estabilizadas y con peso económico y los bancos, aquí la presión surge de muchos sectores, incluso de los propios medios de comunicación. Es en caso de la Publicidad: se remiten a que viven de la Publicidad y en la Facultad nos enseñan a venerarla. Tienen miedo a morir sin ella. Pero en la vida solo sobreviven los valientes, y siempre hay otras vías. El deber y el reto de los profesionales de la comunicación consiste en buscarlas y encontrarlas.


3. Cambios en el pensamiento. Y es que nada de lo dicho anteriormente es posible si partimos de las mismas bases de pensamiento, sin someterlas a juicio. Hemos creído que la Filosofía estaba muerta, pero nada más lejos de la realidad. Estas crisis nos demuestran no sólo que está viva, sino que una vez más tendrá que venir a salvarnos de nuestras propias garras. “El hombre es un lobo para el hombre”, pero el hombre es también es la mejor medicina para su enfermedad. No debemos temer al cambio, ni al juicio ni a la revisión. Aprendemos a base de equivocarnos, y el filósofo vela por descubrir nuestros errores. Todos debemos ser nuestros propios filósofos si queremos vivir la vida de una manera consecuente y responsable. El hombre se va dando cuenta de una gran paradoja: en un ecosistema, donde todos los organismos mantienen una relación de interdependencia, el egoísmo férreo conduce a la solidaridad extrema.

Author: Marta Álvarez Martín
•4:22


ÁLVAREZ


Apellido patronímico muy difundido por toda España y América. Significa hijo o descendiente de Álvaro o Álvar, y se derivó de estos nombres propios pertenecientes al padre u otro antecesor, y aplicados al hijo u otro descendiente, para denotar en éstos la calidad de tales.

Hay, pues, muchas familias de origen y linaje muy distintos y sin ningún vínculo de parentesco que ostentan este apellido, por lo que es gran error suponer, como algunos autores suponen, que todos los Álvarez proceden de un mismo y primitivo solar y tronco.

Una de las más antiguas es la del linaje de Asturias, o Álvarez de las Asturias. Tuvo su primitivo solar en el concejo de Nava, en el Principado de Asturias.

También es muy antigua en Asturias la casa de Álvarez que radicó en la parroquia de Riera, y de la que dimanó la del concejo de Grado. Varios y autorizados tratadistas afirman que estas casas eran originarias de la del concejo de Nava, solar del linaje Asturias.



Fuente: http://www.losventura.com/alvarez.htm
Author: Marta Álvarez Martín
•3:11

Dicen por ahí que murió una niña de cabellos dorados y tirabuzones infinitos. Una niña que siempre sabía sonreír y que soñaba en poesía. Una niña que se divertía coloreando las nubes y oliendo la fruta fresca.

Dicen las malas lenguas que todas las noches le pedía un sueño a una estrella. Y le susurraba a las flores las canciones más bonitas de la tierra. Dicen que mataba las horas contando las piedras del suelo, limpiando el polvo de los rincones más difíciles, peinando a las muñecas sin cabellos.

Dicen también que ella era hija del mar y amiga de las sirenas. Que sus castillos de arena eran los más hermosos de la playa. Que jamás se perdió al descubrir el “Nuevo Mundo”. Que sus manitas siempre encontraban las conchas más coquetas.




Dicen por ahí que no había alegría más sincera, ni flor más radiante, ni sabor más dulce que el de aquella niña de piel canela.


Author: Marta Álvarez Martín
•2:01
Llueve, llueve sobre la tierra arañada,
Mojándose ratas de alcantarilla,
Mojándose niñas con minifalda.
Llueve, llueve sobre la tierra descalza,
Rompiendo paraguas de plástico,
Rompiendo palomas sin alas.
Author: Marta Álvarez Martín
•0:15

Si hay algo que te puede enseñar la Universidad es el ser crítico. Y yo, que considero que soy algo crítica de por sí, estoy aprendiendo a serlo aún más, aunque quizás no más, sino mejor. Ampliar mis argumentos. Y en esta crítica constante e incesante, se me ocurre con disimulo someter a juicio la actividad que considero el pilar de mi vida: los libros y la literatura. Digo actividad porque considero que los libros son eso, actividad. Son el mecanismo que activa mi cerebro, que aviva mi imaginación, que amplia mis horizontes.

¿Por qué libros? No se, quizás, lo reconozco, puede que sea porque tiendo a ser bastante romántica, nostálgica incluso. Hay otras formas de acceder al conocimiento, lo sé, pero para mi los libros son el mejor instrumento. Una película lo suele dar todo hecho, la interpretación está muy orientada, y casi no deja hueco a la imaginación. Un cuadro, una escultura, o cualquier forma de manifestación artística, e incluso la música, te insinúan demasiado. Para mí, el término medio es el libro. No descarto todo lo demás, por supuesto, pero todos tenemos a nuestros favoritos, y todos tenemos nuestras debilidades.

Al caso, en este juicio a los libros, y en este juicio a ese tipo de libros que son los literarios (más allá de la discusión de la ambigüedad del propio término que es literatura), me pregunto por su relevancia, por su utilidad. Si hay algo que se le achaca a la literatura (y al arte en general) es su inutilidad para la vida práctica. Y sí, quizás podríamos sobrevivir sin los libros. Quizás podríamos sobrevivir sin haber conocido a Cervantes, o a Tolkien, o a Shakespeare, o a mi amado Kapuscinski. Eso nadie lo discute. No se ni puedo llegar a saber como sería mi existencia sin conocerlos. Lo que sí sé es que soy lo que soy gracias a ellos, y gracias a todos los libros que han pasado por mis manos (por supuesto, claro está, también soy lo que soy gracias a mis vivencias, a las personas que han pasado por mi vida, quién sabe si también a la genética). Y cada día, cada vez que leo una nueva página, me voy sintiendo más completa. Y esa sensación de plenitud, de saber mirar al mundo, esa virtud de apreciar la belleza de las cosas es la que me hace ser más humana. Es la que me hace odiar menos al hombre, y apaciguar mi muerte, vencer mis miedos. Y creo que sobra todo lo que yo pueda decir acerca de los libros de Historia, Filosofía, Sociología, Matemáticas, Física, Biología, Medicina, etc. Son el pilar de nuestra civilización. Siglos y siglos de sabiduría acumulada.

Por eso, cada vez que escucho a alguien decir frases como: “solo leo los libros que me obligan a leer”, o “leer es aburrido”, o “leer no sirve de nada”, o “los mejores libros son la propia experiencia” (como si leer un libro no fuera una experiencia, que por cierto, muchísimas veces es más gratificante que cualquier otra), me causa mucha lástima. No saben el enorme mundo que se están perdiendo. No saben lo felices que podrían llegar a ser. El conocimiento (para mi inevitable, siempre con mi eterno deseo de conocer más y más) no está de moda en nuestros tiempos. No sabría decir si eso es bueno o malo. Pero no me negarán ustedes que será, cuanto menos, empobrecedor.

Author: Marta Álvarez Martín
•1:08


El águila observaba desde el cielo el paisaje otoñal. El río pronto se helaría, y los peces, melancólicos, marchaban a aguas más cálidas. Aparté la vista del cielo, me quité los zapatos y fui caminando hacia el río. Cuando el camino se bifurca y no podemos mirar más allá es difícil tomar una decisión.
Siempre nos dicen que no hay que volverse hacia atrás, pero yo siempre digo que lo único que debemos hacer es procurar caminar siempre hacia delante. Da igual hacia donde, da igual si es a algún lugar donde ya hayamos estado. A veces, para saber lo que somos, necesitamos recordar lo que hemos sido.
Cerré los ojos y el azul y el marrón se transformaron en negro. Una extraña sensación se apoderó de mí, todo mi cuerpo temblaba. El temor de no saber hacia dónde estaba dirigiendo mis pasos me hacía más vulnerable. Pero poco a poco fui ganando confianza. Empecé entonces a escuchar con mayor claridad, y entre la orquesta del río resonaba furioso mi corazón, latido tras latido, luchando por salir hacia fuera. Sentí al viento azotar mi cuerpo y danzar con mis cabellos, a las hojas de los arboles meterse entre mis dedos, a la tierra y al agua penetrar en mi. El negro se volvió blanco y entonces, y comprendí que solo entonces, no pude verlo, pero mucho más que eso, pude sentirlo.
Author: Marta Álvarez Martín
•0:44

Quiero...

Quiero fusilar al tiempo

y salir de este puto agujero negro.

Quiero romper mis cadenas.

Quiero conseguir mis metas.

Por una sola vez, joder, quiero triunfar.

Quiero quererme.

Quiero sentirme bien

y no tener que sufrir constantemente.

Quiero dejar de pensar.

Quiero dejar de agobiarme.

Quiero salir de este puto cuerpo,

de esta cara asquerosa llena de pus.

Quiero poder sonreir

y que mi sonrisa sea sincera

Quiero ser libre, como el viento.

Y quiero irme lejos, tan lejos

donde nadie pueda verme,

donde todos estén durmiendo.

Quiero...

ser feliz sin que nadie se despierte.

Author: Marta Álvarez Martín
•23:02

Hace frío joder. Un frío que se mete por dentro de mi persona y me trastorna. Aquí, sin luz ni aire, sin inspiración, que estará en su casa con las estufa puesta. Encima llueve y llueve, y vuelve a llover, como los peces de aquel río, sí sí, de aquella canción que hablaba de aquel tipo que nació en un establo, que en aquel entonces debían de llamarse portales a los establos, igual que hoy algunos llaman casapuerta a los portales. El caso es que llueve, no en mi habitación claustrofóbica, pero sí fuera, y yo me noto mojada. Pero no mojada en plan estoy cachonda, no no, (jajajajaja), es en plan no me puedo acostar con el pelo mojado, pásame la toalla ya que me muero de frío, no tengo ganas de secarme el pelo pero puedo resfriarme, o, mejor, niña por dios, que te vas a poner mala, ponte ahora mismo las zapatillas, y, ¿cómo sales así a la calle? Llévate el abrigo y dale un paseito (porque luego no te lo pones, y cuando te hace falta no te lo has llevado). Además creo que este año, por primera vez en nuestra historia, la Navidad y el invierno y todo ese rollo de la nieve y los guantes y las bufandas y las caras felices cuando te tiran una puta bola de nieve y te da en toda la cara se ha adelantado incluso al El Corte Inglés. Mañana me paso y miro el escaparate, a ver que ropa llevan las maniquíes, nadie quiera que se resfríen ellos también, o que se yo, y nos quedemos sin Navidad este año, que con la crisis creo que también por primera vez vamos a adelgazar en vez de engordar, nada de marisco ni cosas caras, que va que va, a lo baratito, y turrón solo para los invitados. Y niña deja de comer porquerías que luego no cenas. Ya, pero es que me gustan más las porquerías que la cena. Aunque cenar, se cena más a gusto sentadita en la mesa con la estufa en las piernas, consumiendo energía a tope para acelerar el cambio climático, que si nos vamos al carajo cuanto antes mejor, que ya está bien de tanta humanidad apestosa y tanta leche por dios, que venga una especie digna de este planeta que nos suplante de una vez por todas. Una especie que resista al frío, que venga con calefacción incorporada (y con aire acondicionado para el verano), o que se queden los robots y nos invadan o venga un millón de alienígenas. Ellos no tendrán ni Navidad ni Corte Inglés, pero bueno, tampoco creo que lo necesiten. Estarán todo el día, que se yo, fabricando cosas raras o dándole de comer a las flores. Así que vamos a derrochar energía ya mismo. Que con suerte, mañana viene una helada polar para congelar nuestros corazones. Ah bueno no, eso no, eso creo que ya lo teníamos congelado desde hace mucho tiempo…


Author: Marta Álvarez Martín
•17:15

Releyendo las hojas de mi agenda 2006-08, me encontré con un texto que hoy se me hace muy presente, muy actual. Sin fechar, escrito entre marzo y abril de este año 2008. Y he aquí mi homenaje, del manuscrito a su digitalización. Que se note que es verdad todo eso que nos enseñan en Tecnología de la Información, Diagramación e Historia.

Diosa del Olimpo

Sólo soy artista cuando me aburro, escritora cuando sufro, amiga cuando me siento sola, buena cuando se portan bien conmigo. Soy fácil, rápida, fugaz, como el todo y la nada (la vida y la muerte), una Diosa perfecta del Olimpo. Pero a veces deseo ser humana, una humana perfecta, artista, cantante, poeta, feliz, orgullosa, sí, orgullosa (esa palabra que tan poco me gusta). Vendería mi eterna vida por esa mortal, tan breve y tan intensa. Porque desde mi monte... todo se ve muy pequeño.